De panaderías, tambos, luz y barrigas
Por Perro | Categoría: Lo anterior fue mejor
Abran los ojos, hace 10-15 años que empezó la lenta pero definitiva extinción de la fauna urbana que disfrutamos en nuestra niñez: hablo de los panaderos (voladores), las vaquitas de San Antonio, los bichitos de luz, vulgarmente conocidos como luciérnagas y los sapos.
Al atardecer se inundaba con cientos de tropas de bichitos de luz, cuando comenzaba la cruel cacería, atrapándolos en un frasco, y desmenuzando la fantástica materia lumínica del abdomen, los dejaba en la mesita, precisamente, de luz.Pero claro, quien se iba a imaginar que iban a desaparecer, si eran miles...
Las vaquitas de San Antonio dan suerte (mucho más que el programa de Mirtha Legrand) y los panaderos traen pan, "panadero traeme pan" era la fórmula para mendigarle alimento a la semilla voladora, faltando estos dos eslabones sociales, como no va a estar mal el país???
Otro de los desaparecidos es el sapo, bastaba una lluvia fuerte para que salgan sapitos de 1 centímetro por todos lados, como la plaga de Egipto.Hay dos consecuencias directas por la falta de estos anfibios: sube la venta de ibuprofeno para calmar los dolores de muelas y sube la cantidad de mosquitos en verano, sin embargo, el índice de cegueras no ha bajado.
La primer teoría de la extinción, corresponde a la falta de potreros y/o baldíos. La zona Sur del Gran Buenos Aires, creció mucho en la última década, donde antes estaba "el campito", ahora está "El Campito S.A., fábrica de alambres". Reflejándolo en regla de tres simple: menos plantas, menos bichos.
Hoy para encontrar cualquiera de estos seres, tenemos que alejarnos alrededor de 20 km de la Capital, antes los teníamos al alcance de la mano. No somo´ nada.
Referencias:
No me hago cargo de las boludeces que dicen los visitantes, ni los locales. Cualquier comentario insultante o fuera del tema, no será borrado porque me da fiaca.
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